Todas las entradas de: Maria

El amor mueve al mundo

El amor mueve al mundo,
Que descansa perdido
A la mirada. Y está
Ternura sin servicio…

Ya las luces emprenden
El cotidiano éxodo
Por las calles, dejando
Su espacio solo y quieto.

Y el ángel aparece;
En un portal se oculta.
Un soneto buscaba
Perdido entre sus plumas.

La palabra esperada
Ilumina los ámbitos;
Un nuevo amor resurge
Al sentido postrado.

Olvidados los sueños
Los aires se los llevan.
Reposo. Convertida
La ternura se deja.

Los marineros son las alas del amor

Los marineros son las alas del amor,
Son los espejos del amor,
El mar les acompaña,
Y sus ojos son rubios lo mismo que el amor
Rubio es también, igual que son sus ojos.

La alegría vivaz que vierten en las venas
Rubia es también,
Idéntica a la piel que asoman;
No les dejéis marchar porque sonríen
Como la libertad sonríe,
Luz cegadora erguida sobre el mar.

Si un marinero es mar,
Rubio mar amoroso cuya presencia es cántico,
No quiero la cuidad hecha de sueños grises;
Quiero sólo ir al mar donde me anegue,
Barca sin norte,
Cuerpo sin norte hundirme en su luz rubia.

Cómo escribir. Notas del libro de Larry Brooks Story Engineering

La construcción de la historia es un paso decisivo para escribir bien. Puedes tener un dominio apabullante de la narrativa describiendo emociones, paisajes o situaciones, pero si la trama no está bien cincelada, fallará en atraer la atención del lector.
En lo posible, es mejor corregir la trama de la historia que el borrador entero del manuscrito.

Uno de los libros que más me ha ayudado a aprender esto es Story Engineering de Larry Brooks. Estas son las notas que tomé de la cuarta parte que habla de la estructura de la historia, mientras iba leyendo.

Los hitos de la historia, según Larry Brooks son ocho. Los tres puntos principales de la trama (primer punto, medio punto y segundo punto) son la transición entre las cuatro partes de la historia (planteamiento, respuesta, ataque y resolución).
Y tras los ocho hitos de la historia viene la resolución.

En los párrafos siguientes, los ocho hitos aparecen en rojo.

PRIMERA PARTE: PLANTEAMIENTO (El huérfano)

La primera parte establece la trama y va hacia la misión.

Debe presentar al personaje, establecer lo que está en juego y mostrar al antagonista que aún no ataca con todas sus fuerzas pero presagia el conflicto.

Crea tensión antes de que arranque la trama.

1) La escena de apertura presenta al personaje en las primeras páginas.
2) El momento de enganche que debe suceder en las primeras 25 páginas del libro, es algo que crea una pregunta para el lector o le motiva.
3) El evento incitante que puede también ir unido al hito siguiente; el primer punto de la trama, es el que guía hacia la misión que el protagonista debe realizar.


4) El primer punto de la trama En el 25% de la historia.

  • Es la pregunta del tema de la historia y el puente entre la primera y la segunda parte.
  • Algo sucede en la historia que fuerza al héroe a tomar acción en la Respuesta.
  • Introduce el conflicto.
  • Algo importante para el héroe está en peligro y ahora sabemos lo que es.
  • En la primera parte de El código Da Vinci hay mucho en juego, pero en el primer punto de la trama todo cambia cuando alguien quiere matar a Langdon para impedirle que su investigación le lleve a la verdad.
  • En Thelma y Louise el evento incitante es cuando le disparan al tipo, pero cuando deciden no entregarse y seguir quebrantando la ley, es el primer punto de la trama que comienza la historia.
  • ES EL PISTOLETAZO DE SALIDA Y EL ARRANQUE DE LA TRAMA.

SEGUNDA PARTE: LA RESPUESTA (El vagabundo)

En la segunda parte el héroe no sabe.

Tiene que haber oposición, y ante ella responde a ciegas sin saber cómo o contra qué tiene que defenderse en realidad. La verdad aparece en la tercera parte.

Algo tiene que oponerse a la misión del héroe pero es demasiado pronto para atacar el problema.

En el código Da Vinci Langdom pasa esta parte escapándose de la policía sin saber por qué le persiguen.

5) El primer punto de oposición

  • En medio de la segunda parte el antagonista muestra su fuerza.
  • En El código Da Vinci es cuando Langdon se encuentra con los caballeros Templarios, la iglesia que esconde la naturaleza y la localización del Santo Grial.

6) El punto medio de la trama en el 50% de la historia.

  • Es algo que el protagonista descubre y hace dar un giro a la trama. El héroe evoluciona del modo respuesta a ciegas, al modo ataque. Es un catalizador que activa la toma de nuevas decisiones.
  • En El código Da Vinci tras ir corriendo a ciegas, Langdon y Sophie descubren que tiene que ir a la búsqueda del profesor.
  • Es el puente hacia la tercera parte.

TERCERA PARTE: EL GUERRERO

Con lo que ahora sabe, el héroe empieza a arreglar las cosas, volviéndose proactivo.

Demuestra coraje y toma la iniciativa de atacar. Es cuando comienza a luchar contra sus demonios internos.

En el código Da Vinci es cuando van en busca del Profesor.

7) El segundo punto de oposición

  • Pero el antagonista también ha evolucionado y demuestra su fuerza.
  • En el código Da Vinci el asesino bloquea a Langdon por detrás en el momento en que va a descifrar una caja fuerte.

8) El segundo punto de la trama en el 75% de la historia.

  • Es la inyección final de una nueva información. aunque puede que le protagonista no la entienda por completo.
  • Aquí comienza la Resolución y la persecución final.
    La información acelera la misión del héroe
  • En el código Da Vinci Langdon descifra el códex, que revela el secreto que Leonardo escondió en sus pinturas. Esto es la clave de todo. Y ADEMAS, la gente que le estaba ayudando son los malos de la película, pues el Profesor es el que envía al asesino a recuperar el secreto del código. Esta es la última información nueva de la historia.

CUARTA PARTE: LA RESOLUCION

  • El héroe tiene que ser el catalizador de la resolución de la historia.
  • Nada exterior puede salvarlo y arreglar las cosas por él, nadie puede venir a rescatarlo del peligro ni la suerte puede intervenir. (Deus ex machina). Y aunque no tenga que morir, tiene que estar dispuesto a hacerlo.
  • Debe tomar una decisión de mártir y transformarse internamente.
  • Debe crecer internamente, vencer sus problemas internos y conquistar la fuerza del antagonista.
  • Tiene que mostrar coraje y brillantez, demostrar que es un héroe nuevo y mejor. El lector tiene que sentir el final a través del heroísmo.
  • ¿Quedará el final en la memoria del lector tras haber cerrado el libro?

Bailarina española

Como en la mano una cerilla, blanca,
antes de ser llama, extiende por todos los lados
estremecidas lenguas, así empieza, en un círculo
cercano de espectadores, a ensancharse brusca
su danza redonda, rápida, clara y ardiente.

Y de repente es toda, toda llama.

Con una mirada enciende su pelo
y lanza de golpe con atrevido arte
todo su vestido en aquel incendio,
del que, como serpientes espantadas,
se estiran crepitantes sus brazos, nudos, despiertos.

Y después, como si el fuego le fuera poco,
lo reúne otra vez todo y lo arroja,
dominadora, con gesto altanero,
y lo ve: allí, furioso en el suelo,
y llamea todavía y no se rinde.

Pero victoriosa, segura, saludando
con una sonrisa dulce, erguida la cabeza,
lo apaga con sus breves, firmes pies.

La dama ante el espejo

Como en embriagadora especería
desata sin ruido en la fluidez clara
del espejo sus fatigados gestos;
e introduce allí dentro su sonrisa.

Y aguarda hasta que de todo eso ascienda
el líquido; luego vierte el cabello
en el espejo y, alzando los hombros
maravillosos del traje de noche.

bebe callada de su imagen. Bebe
lo que una amante en éxtasis bebiera,
inquiriendo desconfiada; y hace

un guiño a su doncella, si ve luces
sobre el fondo del espejo, roperos,
y lo turbio de una hora trasnochada.

Mis cartas

¡Mis cartas! Papel muerto… mudo y blanco…
Y no obstante palpitan esta noche
en mis trémulas manos cuando aflojo
la cinta y caen sobre mis rodillas.

Ésta decía: Dame tu amistad…
Ésta fijaba un día en primavera
para tocar mi mano… casi nada,
¡pero cuánto lloré! Ésta… un papel…

decía: Te amo, y yo me estremecí
como si Dios rasgase mi pasado.
Ésta, Soy tuyo… pálida la tinta

por estar junto a un pecho tumultuoso.
Y esta última… ¡oh, amor!, no fuese digna
de lo que dices si lo repitiera.

RIMA X: Los invisibles átomos del aire

Los invisibles átomos del aire
en derredor palpitan y se inflaman;
el cielo se deshace en rayos de oro;
la tierra se estremece alborozada;
oigo flotando en olas de armonía
rumor de besos y batir de alas;
mis párpados se cierran… ¿Qué sucede?
¡Es el amor, que pasa!

RIMA IX: Besa el aura que gime blandamente

Besa el aura que gime blandamente
las leves ondas que jugando riza;
el sol besa a la nube en occidente
y de púrpura y oro la matiza;
la llama en derredor del tronco ardiente
por besar a otra llama se desliza;
y hasta el sauce, inclinándose a su peso,
al río que le besa, vuelve un beso.

La primera vez que él me besó

La primera vez que él me besó,
Fue sobre estos dedos que ahora escriben;
Y desde entonces han crecido en pura palidez,
Lentos para estrechar otras manos,
Y lascivos para acariciar sus labios
Mientras los ángeles suspiran.
Aquel anillo de amatista
Permanece lejos de mi vista,
Desde que ese primer beso
Bendijo su antiguo hogar.
El segundo pasó más alto que su ancestro,
Y buscó la frente, fallando a medias,
Derramándose sobre mis cabellos,
Superando toda recompensa.
Esa fue la cima del dolor,
La corona misma del amor.
Con santificadas dulzuras
Procedió el tercero,
Sobre mis labios, presionándolos
En un púrpura suave, perfecto.
Desde entonces, ciertamente,
He dicho plena y orgullosa:
Mi Amor, sólo mío.

Almas de flores

Nos quedamos contigo, rezagadas,
las últimas de aquella muchedumbre,
como voz de quien canta
y sus propias canciones le enamoran.
Somos perfume y alma
de la flor y el capullo.
Tus pensamientos nos llevamos, cuando
nuestro aliento respiras,
hacia los amarantos de esplendores,
que en las colinas arden,
hacia tiernas campanas de los lirios
y grises heliotropos;
hacia llanos cubiertos de amapolas, que guardan
tal aliento de sueño y tal sonrojo,
que, al cruzarlas, los ángeles
habrán de parecerte más blancos todavía;
hacia el sesgo del río, de ajo silvestre orlado,
donde te solazaste un día entero,
hasta que tu sonrisa trocábase en devota
y el rezo florecía;
hacia la rosa oculta en el boscaje,
que vertía sus gotas de rocío en tu sueño;
y hacia aquellos asfódelos floridos
donde tu paso hundiste.
Tiramos de tu ropa
y tu pelo alisamos;
desfallecemos entre nuestras quejas
y sufrimos, perdidas por los aires.